Que Ancelotti ni que Brasil. Ecuador demostró que en el llano está a la altura de cualquier selección. Aunque eso no le bastó para asegurarse el cupo al Mundial 2026, el cual quedó postergado unos días más.
El conjunto nacional empató 0-0 contra la Verdeamarela en un partido donde mostró superioridad, pero faltó contundencia. Y en el que sufrió la baja de última hora de Hernán Galíndez. Gonzalo Valle lo reemplazó de buena manera.
A La Tri no le pesó jugar sin la “ventaja” de la altura. En Guayaquil se sintió como en casa. No solo por la afición, que estuvo muy metida en el partido, sino por cómo jugó.
Fue un equipo intenso, que presionó arriba y que por momentos asfixió a Brasil. Eso se vio reflejado en que en varias ocasiones el arquero Allison se demoró en sacar de portería. Lo que hace cualquier guardameta para ganar minutos y enfriar el cotejo.
Pero a los dirigidos por Sebastián Beccacece les sigue faltando algo: claridad ofensiva. Tenían el balón, lo jugaban en el lado de la Canarinha, pero no profundizaban. Los centros por lo general pasaban de largo, se sintió la ausencia de un nueve.